Oración a Nuestra Señora
Una oración que encomienda el corazón al cuidado maternal de María, pidiendo su intercesión y su presencia en la vida cotidiana.
Madre amada, Nuestra Señora, vengo a ti con el corazón abierto y con las palabras sencillas de quien confía en tu cuidado. Tú, que dijiste sí al ángel y acogiste sin dudar el llamado de Dios, enséñame a confiar cuando el camino parece incierto.
Cúbreme con tu manto y guarda en tu corazón las preocupaciones que llevo. No necesito respuestas preparadas ni soluciones rápidas; necesito una mirada maternal que calme, una presencia que traiga silencio y restaure la paz.
Cuando el cansancio me agobie, cuando la duda me oprima, cuando olvide que Dios está conmigo, recuérdame mirar hacia tu Hijo. Tú, que permaneciste al pie de la cruz y no huiste del dolor, ayúdame a mantenerme firme en las horas difíciles.
María, Madre de Dios y Madre mía, intercede por mí ante Jesús. Ruega por aquello que ni siquiera puedo nombrar, cuida de las personas que amo y guíame por el camino que me acerque al Reino. No busco promesas ni certezas humanas; solo quiero caminar contigo hacia el Corazón de tu Hijo.
Amén.